Cómo descubrimos la moringa en Senegal: las raíces de KSUMAI
Hay plantas que conoces primero en los libros.
Otros llegan a ti a través de un maestro, de una formación o después de años de estudio.
Yo conocí a la moringa escuchando nombres que no entendía, bajo el sol de Podor, en el norte de Senegal.
La moringa en Senegal: cuando todavía no existía KSUMAI

Rafael y Yo en Podor Senegal 2011 . Con los pacientes que nos esperaban
Aún no existía Ksumai pero ahí empezó una parte importante de nuestra historia.
De 20 pacientes a 315 en un solo dia

Las primeras primeras consultas de Acupunturapelmon en Podor empezaron con unas 20 personas, pocas semanas después recibíamos más de 100 al día
La llegada no fue sencilla.
Las autoridades locales no nos esperaban y fueron necesarias reuniones, explicaciones y tiempo para que entendieran qué queríamos hacer.
Finalmente nos acogieron y pudimos empezar nuestro trabajo de Acupuntura pel Món.
El primer día atendimos a unas 20 personas.
Al cabo de un mes, ya superábamos a los 100 pacientes diarios.
Y todavía recuerdo nuestro récord:
315 personas tractadas en una sola jornada.
Pero ese crecimiento nos puso ante un problema muy concreto.
Algunas personas recorrían muchos kilómetros para llegar hasta nosotros. La acupuntura requería a menudo continuidad, y volver varios días o varias veces no era fácil para todos.
Así que nos hicimos una pregunta:
¿Y si complementáramos nuestro trabajo con fitoterapia?
La idea tenia todo el sentido.
Hasta que apareció otra pregunta
Una pregunta aparentemente sencilla
Con qué plantas?
Las plantas que yo conocía no eran necesariamente las que tenía a mi alrededor.
Podía intentar llevar mi conocimiento de Europa o de la fitoterapia china en Senegal.
O podía hacer algo mucho más interesante:
aprender
Preguntar a las personas que conocían aquellas plantas desde hacía generaciones.
Y así conocimos a Racine Diagne.
Racine Diagne, el hombre raiz
Racine era un gran conocedor local de las plantas y sus usos tradicionales.
Su nombre siempre me ha parecido una de esas coincidencias bonitas de la vida: racine significa raíz en francés.
Y precisamente él acabaría llevándome a las raíces de muchas plantas africanas que yo desconocía.
A partir de ese momento, muchas tardes salíamos a andar por los alrededores de Podor.
Racine me enseñaba una planta.
Yo preguntaba.
¿Qué parte utilizais?
La hoja?
La corteza?
El fruto?
La raiz?
Cómo la preparais?
Cuando la utilizais?
Escuchaba, observaba y tomaba notas.
Y después intentaba poner ese conocimiento en diálogo con lo que yo había aprendido durante años de fitoterapia y Medicina Tradicional China.
Aquellas caminatas terminaron convirtiéndose en una auténtica escuela.
Aunque alguna clase requería un medio de transporte algo especial…
Nuestro primer 4×4 africano
Una tarde especialmente calurosa —debíamos estar cerca de los 40 grados a la sombra— llegamos a casa de Racine.
Él nos esperaba tranquilamente debajo del gran árbol que daba sombra a la familia.
Nos hizo sentarnos
Ese día quería enseñarnos una planta que crecía demasiado lejos para ir andando, así que nos explicó que había pedido a uno de sus hijos que preparase el auto.
Rafael me miró
Yo miré a Rafael
y me murmura en catalán
—Nunca habría imaginado que esa familia tuviera coche. Será un 4×4 para poder circular por el desierto…
Yo sólo pensé una cosa
«Fantástico. ¡Un 4×4 con aire acondicionado!»
Mussa, nuestro traductor, no se immutaba
Esperamos
Diez minutos
Veinte
Treinta
Unos cuarenta minutos después, el hijo de Racine apareció:
-El auto ya está preparado.
Por fin!
Salimos a la calle
Y allí estaba nuestro flamante 4×4
Cuatro patas de un burro
X cuatro patas de otro burro
Dos burros enganchados a una carreta de madera.
4 × 4.
Aun me rio cuando pienso en el momento
Y el aire acondicionado?
Mi abanico
La carreta nos ahorró unos ocho kilómetros caminando bajo ese sol, aunque debo reconocer que mis lumbares no quedaron muy agradecidas.
Pero llegamos
Y Racine nos enseñó la planta
Aquel era nuestro día a día: preguntar, andar, observar y descubrir.
Y entre todas aquellas plantas había una que parecía aparecer por todas partes.
El problema era que yo todavía no sabía que siempre me estaban hablando de la misma planta.
Moringa la planta que lo cambió todo
Un paciente me decia Sap-Sap
Otro me hablaba de legigal-lakili.
Otros utilizaban nombres como com ñebedaawi o nébéday.
Yo tomaba notas e intentaba organizar aquel caos botánico
Piensa que era el año 2011
No existían las herramientas de inteligencia artificial que hoy nos permite preguntar cualquier cosa en segundos.
Y en Podor nuestra conexión a internet era mínima, cuando la había.
Por tanto, investigar significaba preguntar, observar, comparar información y aprovechar cada oportunidad que tenía para consultar alguna fuente.
Hasta que finalmente descubrí que muchos de esos nombres conducían al mismo árbol.
Moringa oleifera.https://powo.science.kew.org/taxon/urn:lsid:ipni.org:names:584736-1
MORINGAAAA!
Finalmente tenia un nombre que podia recordar.
MORINGAAAA!
Me hizo grácia y nunca más lo he olvidado
Empecé a investigar su origen, composición y usos tradicionales.
Descubrí que la moringa es originaria del subcontinente indio y que el nombre Moringa está relacionado con el tamil murungai, uno de los nombres tradicionales del árbol. Y oleifera hace referencia a su capacidad de producir aceite.
Pero conocer el nombre científico fue sólo el principio.
Lo que realmente me interesaba era comprender por qué esa planta estaba tan presente en la vida de las personas que estaba conociendo.
Una planta que era mucho más que una planta
La moringa no era simplemente una hierba guardada en un bote.
La veia crecer
Cómo aprobechaban todas sus partes
Escuchaba cómo las familias hablaban de sus usos
Formaba parte de la alimentación y de sus conocimientos tradicionales
Y empezé a verla con ojos de fitoterapeuta
Con los años he continuado estudiando Moringa oleifera y siguiendo la investigación científica que se ha ido publicando sobre su composición nutricional y sus compuestos bioactivos.
Y aquí existe una distinción que considero fundamental.
Tradición, experiència y ciència no són exactamente lo mismo.
El hecho de que una planta se haya utilizado tradicionalmente durante generaciones es valiosa información, pero no equivale por sí solo a demostrar científicamente un efecto terapéutico.
Mi experiencia profesional me proporciona también observaciones y preguntas, pero tampoco sustituye un ensayo clínico.
Y la ciencia, a su vez, sigue avanzando, confirmando algunas hipótesis, cuestionando otras y abriendo nuevas preguntas.
A mí me interesa precisamente el diálogo entre estos tres mundos.
El conocimiento tradicional
La experiencia
La evidéncia científica
Esta forma de mirar las plantas que empezó a crecer en mí en África sigue siendo, muchos años después, una parte esencial de mi forma de formular.

Racine el hombre raíz que me dio a conocer a Moringa en profundidad
De Podor a Moringa Complex
Cuando años después formulé Moringa Complex de KSUMAI, tenía muy claro que no quería crear simplemente «unas cápsulas de moringa».
Queria construir una sinergia de plantas
La moringa sería una de las protagonistas pero estaría acompañada de otras plantas seleccionadas desde mi experiencia en fitoterapia y desde una visión inspirada también en los principios de la Medicina Tradicional China.
Moringa, baobab, genjibre, canela, ginkgo biloba…
Cada ingrediente habia de tener una razón de estar
Porque formular, al menos para mí, no consiste en sumar una larga lista de ingredientes.
Consiste en preguntar
Porqué esta planta?
Porqué esta combinación?
Qué aporta al conjunto?
Y ésta es todavía hoy la filosofía con la que formulamos en KSUMAI.
Descubre Moringa Complex
Si quieres conocer la fórmula que nació después de todos estos años de estudio y experiencia con las plantas, puedes descubrir aquí Moringa Complex de KSUMAI.
Descubre Moringa Complexhttps://ksumaicare.com/producto/moringa-complex/
No te prometeré milagros.
Prefiero explicarte de dónde venimos, qué sabemos y por qué hemos escogido cada planta.
Porque detrás de un producto KSUMAI hay algo que no puede ponerse entero en una etiqueta.
Hay una história
Y una parte de la nuestra empezó bajo el sol de Podor.
Las raices continuan
Cuando fuimos de Podor, después de un año, habíamos realizado más de 20.000 terapias y dejábamos 11 acupuntores formados para que pudieran continuar ese trabajo.
También nos llevamos un reconocimiento que jamás habríamos imaginado cuando llegamos: fuimos nombrados ciudadanos de honor de Podor.
Pero yo me llevé algo más.
Una maleta invisible llena de plantas, preguntas, conocimientos y personas que habían cambiado mi forma de entender la fitoterapia.
Y la história de la Moringa aún no habia acabado
Tiempo después, en Saint-Louis, dejaría de conocerla sólo como fitoterapeuta.
La conocería tambien en mi própio cuerpo
Pero esta…
es otra história
Núria Noguera
Fitoterapeuta y formuladora de KSUMAI












